Jesús "es un glotón y un borracho, amigo de pecadores" (Lucas 7, 34)


BLOG CATÓLICO



Este blog comparte el sueño del cardenal John Henry Newman: “Quiero laicos no arrogantes, no precipitados al hablar, no polémicos, hombres y mujeres que conocen su religión, compenetrados con ella, que saben dónde están, que saben lo que tienen y lo que no, que conocen su credo tan bien que pueden dar cuenta de ello, que saben tanto de la historia que pueden defenderla. Quiero laicos inteligentes, bien instruidos. Desearía….para aumentar sus conocimientos que cultiven la razón para penetrar en la relación de la veracidad de la verdad, que aprendan a ver las cosas como son, que comprendan cómo fe y razón se complementan, que son base y principios del catolicismo”


domingo 11 de diciembre de 2011

Testigos de la luz al estilo de San Juan Bautista

La nota de clarificacion de la Comision Episcopal para la doctrina de la fe sobre el libro de Jose Antonio Pagola "Jesus. Aproximacion historica" menciona ciertas deficiencias metodologicas y doctrinales: "Desde el punto de vista metodologico, tres son las deficiencias principales de la obra Jesus. Aproximacion historica: a) la ruptura que, de hecho, se establece entre la fe y la historia; b) la desconfianza respecto a la historicidad de los evangelios; y c) la lectura de la historia de Jesus desde unos presupuestos que acaban tergiversandola. Las diferencias doctrinales pueden resumirse en seis: a)presentacion reduccionista de Jesus como un mero profeta; b) negacion de su conciencia filial divina; c) negacion del sentido redentor dado por Jesus a su muerte; d) oscurecimiento de la realidad del pecado y del sentido del perdon; e) negacion de la intencion de Jesus de fundar la Iglesia como comunidad jerarquica; y f) confusion sobre el caracter historico, real y trascendente de la resurreccion de Jesus.

Pero en la siguiente reflexion, Pagola acierta, y como este blog sigue el principio que una verdad, diga quien la diga, proviene del Espiritu Santo (sin entregar cheques en blanco a nadie) procedo a publicarlo. 


Lo que la Iglesia Catolica necesita en estos momentos, para despertar a los que estan dormidos, es testigos de la luz al estilo de San Juan Bautista, creo que con uno bastaria...eso si, testigos de la luz sin reducciones de la fe, en eso no acierta Pagola con su libro "Jesus. Aproximacion historica" que de aproximacion historica no tiene nada porque es una reverenda tonteria  separar al Jesus de los evangelios con el Jesus historico, se trata de la misma persona, los evangelios son documentos historicos.  El padre Cantalamessa lo explica en forma sencilla aqui: http://www.zenit.org/article-22392?l=spanish 

Hay algo que tampoco menciona Pagola, y es que ese testigo de la luz al estilo San Juan Bautista debe tener *fuego en su corazon* (literal, no simbolico) para poder contagiarlo a los demas, los discipulos de Emaus dijeron: 'No es verdad que ardia nuestro corazon dentro de nosotros'? y eso no se consigue con esfuerzo humano, es don de Dios.  Asi que a rezar y esperar.




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TESTIGOS DE LA LUZ






La fe cristiana ha nacido del encuentro sorprendente que ha vivido un grupo de hombres y mujeres con Jesús. Todo comienza cuando estos discípulos y discípulas se ponen en contacto con él y experimentan "la cercanía salvadora de Dios". Esa experiencia liberadora, transformadora y humanizadora que viven con Jesús es la que ha desencadenado todo.

Su fe se despierta en medio de dudas, incertidumbres y malentendidos mientras lo siguen por los caminos de Galilea. Queda herida por la cobardía y la negación cuando es ejecutado en la cruz. Se reafirma y vuelve contagiosa cuando lo experimentan lleno de vida después de su muerte.

Por eso, si a lo largo de los años, no se contagia y se transmite esta experiencia de unas generaciones a otras, se introduce en la historia del cristianismo una ruptura trágica. Los obispos y presbíteros siguen predicando el mensaje cristiano. Los teólogos escriben sus estudios teológicos. Los pastores administran los sacramentos. Pero, si no hay testigos capaces de contagiar algo de lo que se vivió al comienzo con Jesús, falta lo esencial, lo único que puede mantener viva la fe en él.

En nuestras comunidades estamos necesitados de estos testigos de Jesús. La figura del Bautista, abriéndole camino en medio del pueblo judío, nos anima a despertar hoy en la Iglesia esta vocación tan necesaria. En medio de la oscuridad de nuestros tiempos necesitamos «testigos de la luz».

Creyentes que despierten el deseo de Jesús y hagan creíble su mensaje. Cristianos que, con su experiencia personal, su espíritu y su palabra, faciliten el encuentro con él. Seguidores que lo rescaten del olvido y de la relegación para hacerlo más visible entre nosotros.

Testigos humildes que, al estilo del Bautista, no se atribuyan ninguna función que centre la atención en su persona robándole protagonismo a Jesús. Seguidores que no lo suplanten ni lo eclipsen. Cristianos sostenidos y animados por él, que dejan entrever tras sus gestos y sus palabras la presencia inconfundible de Jesús vivo en medio de nosotros.

Los testigos de Jesús no hablan de sí mismos. Su palabra más importante es siempre la que le dejan decir a Jesús. En realidad el testigo no tiene la palabra. Es solo «una voz» que anima a todos a «allanar» el camino que nos puede llevar a él. La fe de nuestras comunidades se sostiene también hoy en la experiencia de esos testigos humildes y sencillos que en medio de tanto desaliento y desconcierto ponen luz pues nos ayudan con su vida a sentir la cercanía de Jesús.

Jose Antonio Pagola